El muflón (ovis musimon) es un ungulado pequeño de apenas 50 kg que habita actualmente nuestras montañas de Alicante, aunque no siempre ha sido así. Por eso se le considera como especie exótica.
El macho se caracteriza por tener unos cuernos recurvados, similares a los de los carneros, que crecen cada año.
Generalmente crece un anillo o medrón cada año. No obstante, si hay un año de escasez de comida, el crecimiento se ralentiza y el medrón es más pequeño.

Sus orígenes se remontan a Oriente próximo, donde se cree que se empezaron a domesticar los ancestros de esta especie.
Algunos de estos rebaños domésticos se asilvestraron en algunas islas del mediterráneo, como Córcega y Malta, dando lugar a la especie que ahora conocemos.
Debido a la gran adaptabilidad del muflón, éste se introdujo en España durante los años 50 para repoblar cotos y reservas de caza. Principalmente se introdujeron en el sureste español y en la isla de Tenerife.
Posteriormente, algunos de estos ejemplares se han ido escapando y formando poblaciones en libertad.
Actualmente el muflón sigue siendo una especie cinegética, pero como no está catalogada como invasora en la Comunidad Valenciana, hay unos límites sobre su caza.

A diferencia de otras especies exóticas invasoras, el muflón no destruye el hábitat de otras especies autóctonas ni las desplaza. Al contrario, convive con ellas con total armonía.
Estos animales, al igual que la mayoría de los ungulados, son pastadores y se alimentan de hierba. Esto resulta muy provechoso para limpiar los bosques de materia vegetal y así evitar la propagación de los incendios.


