En el fantástico mundo de las orquídeas existe el hipocromatismo, lo que significa que su pigmentación es escasa o nula en sus flores o incluso en su tallo.
Las orquídeas hipocromáticas no presentan su color habitual sino que sus flores pueden llegar a ser completamente blancas.
En algunas especies es bastante habitual, como puede ser Orchis olbiensis, que podemos encontrar grupos con flores con tonos de color bien diferentes entre ellas y hasta completamente blancas.
No obstante, en la mayoría de las especies es bastante raro encontrar algún ejemplar de estas características.








































