La laguna de Gallocanta se ha convertido desde hace unas pocas décadas en un área de descanso para la grulla común en su largo viaje migratorio, lo que convierte este espacio en todo un espectáculo para los amantes de la ornitología y de la naturaleza en general.

Esta laguna se sitúa entre las provincias de Teruel y Zaragoza y está rodeada por cinco pueblos: Gallocanta, Berrueco y Las Cuerlas en Zaragoza, Tornos y Bello en Teruel.
Hay dos centros de interpretación, uno en la población de Gallocanta y el otro, en la carretera que une Tornos con Bello, en los cuales nos informaran de las rutas y observatorios existentes para la observación de las grullas y demás fauna presente en la laguna.
Las grullas comienzan a llegar a la laguna a mediados de octubre, provenientes de sus zonas de reproducción en Europa occidental. Vienen de países como Finlandia, Suecia, Polonia, Alemania, Estonia, Lituania, Noruega o Rusia. Está llegada se podrá prolongar hasta el mes de diciembre, dependiendo del lugar de procedencia.
Su estancia en Gallocanta suele ser muy corta dependiendo de la disponibilidad de alimento y del nivel de agua en la laguna, aunque existe una población de grullas que pasa la temporada invernal en ella.
La mayor parte de los miles de individuos que pasan por Gallocanta, tras su parada de descanso se dirigen al oeste de la península ibérica y norte de África donde pasaran el invierno.

A mediados de febrero inician el viaje de vuelta a sus lugares de reproducción, en algunos casos de más de 3000 kilómetros, haciendo de nuevo escala en Gallocanta.
Desde hace algunos años se vienen haciendo censos gracias a los cuales podemos contar con una estimación de la población de grullas año a año.
Censo de grullas. Gallocanta. Temporada 2020_2021










